Palabras de charadas de países
60 países para jugar charadas sin decir una palabra: monumentos, comidas y banderas que se miman en tres segundos, y el truco para los que nadie ubica.
Los países son la categoría que separa a los que viajaron de los que vieron muchos documentales, y esa es exactamente la gracia. A diferencia de un animal o de un objeto, un país no tiene forma ni sonido: no puedes imitar a Francia. Lo que sí puedes actuar es todo lo que el grupo asocia con él —la torre, el sombrero, el baile, la comida, el acento que no debes decir en voz alta— y ahí es donde la categoría se vuelve un juego de asociaciones en cadena en vez de un juego de imitación. Funciona especialmente bien en mesas donde hay gente de varios lugares, porque cada quien tiene un atajo distinto para el mismo país y el que adivina primero casi nunca es el que más geografía sabe. Las 60 palabras que siguen salen de la categoría gratuita de Cartegorías y vienen en orden alfabético para que puedas repartirlas en papelitos sin pensarlo mucho. Hay potencias que adivina cualquiera, vecinos latinoamericanos que se resuelven con un gesto local, y unos cuantos que van a obligar a alguien a dibujar un mapa en el aire.
60 palabras de países
- Afganistán
- Alemania
- Arabia Saudita
- Argentina
- Australia
- Austria
- Bélgica
- Bolivia
- Brasil
- Canadá
- Chile
- China
- Colombia
- Corea del Sur
- Costa Rica
- Croacia
- Dinamarca
- Ecuador
- Egipto
- El Salvador
- Emiratos Árabes Unidos
- España
- Estados Unidos
- Filipinas
- Finlandia
- Francia
- Grecia
- Guatemala
- Hungría
- India
- Indonesia
- Irán
- Irlanda
- Israel
- Italia
- Jamaica
- Japón
- Kenia
- Marruecos
- México
- Nigeria
- Noruega
- Nueva Zelanda
- Países Bajos
- Panamá
- Paraguay
- Perú
- Polonia
- Portugal
- Reino Unido
- República Dominicana
- Rusia
- Sudáfrica
- Suecia
- Suiza
- Tailandia
- Turquía
- Ucrania
- Uruguay
- Vietnam
Cómo actuarlas
Con países, olvídate del mapa. El atajo que funciona es el símbolo: una torre inclinada para Italia, un sombrero de mariachi para México, un canguro para Australia. Actúa el símbolo primero y el nombre llega solo. Si el país no tiene uno obvio, cambia de estrategia y actúa la bandera: los colores se miman señalando cosas del cuarto, y tres franjas verticales dicen más que cualquier intento de dibujar fronteras. Y para los difíciles, usa la posición relativa: señala a quien ya adivinó Brasil, apunta hacia abajo y a la izquierda, y alguien va a gritar Uruguay en dos segundos.
Cómo mimar un país sin decir su nombre
Hay cuatro caminos y conviene elegir uno antes de empezar a mover las manos. El primero es el monumento: la torre Eiffel, las pirámides, la Estatua de la Libertad, el Cristo Redentor. Es el más rápido cuando existe, y por eso Francia, Egipto, Estados Unidos y Brasil casi nunca duran más de diez segundos. El segundo es la comida: una pizza para Italia, un taco para México, un sushi para Japón. El tercero es el deporte o el personaje: un torero para España, un futbolista para Argentina, un canguro para Australia. El cuarto, que es el último recurso, es la forma del país en el mapa —Chile es una línea larguísima, Italia es una bota— y funciona solo si alguien en la mesa se acuerda de las clases de geografía. Cuando ninguno de los cuatro sirve, actúa el continente primero y deja que el grupo se vaya acercando por descarte.
Variantes para una mesa con gente de varios países
Si en la mesa hay gente de dos o tres países, la categoría cambia de juego. La primera variante es el local no actúa: cuando toca el país de alguien, esa persona se sale de la ronda y solo mira, porque de otro modo adivina en un segundo y se acaba la gracia. La segunda es sin monumentos: se prohíben la torre, las pirámides y el Cristo, y de pronto todo el mundo tiene que buscar el segundo símbolo, que casi siempre es más divertido que el primero. La tercera es por continentes: reparte las 60 palabras en montones y juega una ronda por continente, con un punto extra para el equipo que adivine los cinco de África, que suelen ser los que más cuestan. La cuarta es la versión hablada, para los que no quieren actuar: el que tiene la palabra da tres pistas de una sola palabra cada una —frío, petróleo, aurora— y el grupo tiene un minuto para llegar.

